Ventajas e inconvenientes de las pacas de heno grandes frente a las pequeñas

El caballo debe ser alimentado con heno de buena calidad. Hay que saber que la calidad del heno no va a depender de la forma o el tamaño de la paca. La calidad del heno va a depender del tipo de hierbas del prado, del grado de madurez en que esté cuando se siega, del secado correcto, las condiciones climáticas y la buena gestión del almacenamiento.

Con heno entendemos el heno obtenido de prados de hierba y secado convenientemente. Existen otro tipo de pacas mal llamadas heno y que simplemente es paja. El valor nutritivo de éstas últimas es mínimo y su digestibilidad muy mala, por no hablar de la predisposición a cólicos que el caballo puede tener si se alimenta con paja como fuente de forraje. Por lo tanto, no tiene ni que mencionarse el cuidado que hay que tener si utilizamos la paja para hacer la cama de los caballos.

Conociendo de antemano que, como forraje debemos utilizar heno, la siguiente elección es saber si es mejor utilizar pacas pequeñas o los fardos grandes.

Las pacas pequeñas, sobre unos 20 K., son mucho más fáciles de manejar y almacenar. En ganaderías pequeñas en las que los lugares de almacenamiento tienen entradas reducidas y el manejo de la alimentación es a mano, este tipo de pacas son realmente prácticas. Normalmente si estas pacas se atan apretadas conseguimos un ahorro de espacio, pero si la alimentación se hace a mano, pacas menos prensadas pesan menos y son más fáciles de transportar. En cuanto a esto, es interesante saber que cuanto más apretadas estén, mejor conservarán sus propiedades.

Siempre existen perdidas durante la alimentación ya que el caballo pisa el heno y lo estropea. Muchas veces el encargado de administrar el heno deshace la paca para facilitarle al caballo la alimentación pero se ha visto que así las pérdidas son mayores. Una manera de reducir las perdidas es la utilización de pesebres, o redes o cualquier artilugio que impida que el caballo pise el heno, pero hay que tener en cuenta que muchas veces el uso de artilugios puede ser peligroso. Las redes a medida que se consume el heno van bajando de altitud y puede que el caballo introduzca sus patas, y si se pone muy alta para evitar que pase esto, al caballo le está cayendo el polvo en sus ojos y vías respiratorias. Además la posición natural y la que más le conviene al caballo es comer a la altura del suelo, de modo que redes altas o pesebres altos no son buenos. Habrá que encontrar un equilibrio entre altura-riesgo-salud.
Pero estos pequeñas pacas también tienen sus inconvenientes y principalmente es el económico. El coste de producción es mucho mayor, de modo que su precio también lo será.

Las grandes pacas redondas por el contrario son menos costosas de producir: menos pasadas por el campo, menos combustible, menos cordel, etc. Hay que tener cuidado con el grado de humedad al almacenarlas ya que con su mayor tamaño es más fácil que su interior guarde un grado de humedad mayor, lo que puede derivar en pérdidas de calidad, moho o incluso puede producirse un incendio (con la humedad elevada la hierba fermenta y produce calor lo que pude producir un incendio en las partes más secas)
Su gran tamaño hace que solo se puedan mover con maquinaria adecuada, de modo que su uso se ve limitado en algunas explotaciones pequeñas.

Resumen

La calidad del heno es independiente del tamaño y forma de la paca. Suelen ser más caras y más manejables las pacas cuadradas pequeñas que los fardos redondos grandes. Cualquiera de los dos formatos tiene pérdidas durante la alimentación de los caballos y el coste final gastado en forraje dependerá más de saber compensar estas pérdidas que del precio inicial pagado, de modo que es una buena inversión saber elegir correctamente los comederos para el heno, no solo por cómo evitan esas pérdidas si no porque en si mismos deberían ser un sistema para que el caballo coma despacio y a lo largo de todo el día, que es su forma natural de alimentarse correctamente y parte del tratamiento y prevención de las úlceras gastricas en los animales estabulados.




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Artículo realizado por Luz González: Licenciada en Veterinaria y Máster en Dirección de Marketing Digital y Comunicación Empresarial.

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