Ulceras gástricas en caballos: El enemigo silencioso

Las úlceras gástricas en caballos son un enemigo silencioso que disminuye el rendimiento del caballo tanto en competición como en belleza. Somos conscientes de que sin pie no hay caballo, pero todavía nos queda mucho que aprender en nutrición y manejo. Cuando un animal cojea podemos atribuir su causa muchas veces de modo inmediato: un obstáculo, un golpe, haber corrido demasiados kms, etc.; pero las enfermedades por causas alimenticias y de estrés son de evolución lenta, silenciosa, de modo que la aparición de síntomas puede ser muy posterior a su causa y por ello somos incapaces de relacionarlas.

Si a todo esto unimos la capacidad que los caballos tienen para soportar dolor, tenemos ya un coctel explosivo, en cuanto a las úlceras se refiere.

Los caballos de alto rendimiento, en competición, de show, que viajan con frecuencia, que permanecen en el box mucho tiempo, que reciben una alimentación alta en grano, que comen dos veces al día, que están sometidos a stress de cualquier origen son posibles víctimas de úlceras gástricas y sus consecuencias: mal apetito, disminución de peso, disminución de rendimiento, dolor abdominal, rechinar de dientes, perforación del estómago, cólicos, por nombrar algunas.

Pero, ¿por qué sucede esto así?. Hay que remontarse a los orígenes del caballo como herbívoro de las praderas, en los que la actividad diaria era pastar todo el tiempo posible. En los humanos la secreción de ácido en el estómago se produce cuando hay ingesta de alimentos, pero en el caballo la secreción de ácido era y es continua, independientemente de que pueda haber comida o no, en el estómago. El ácido secretado era neutralizado por la hierba que entraba lenta pero constantemente al estómago. Además cuando el caballo mastica produce saliva que también tiene esta capacidad de neutralizar ácido conocida como efecto tampón.

Vayamos a la actualidad y pongo un caso que os resultará cercano. El caballo está todo el día en el box excepto la hora/horas del entrenamiento, en las que como es obvio tampoco come. La actividad normal en la cuadra hace que la gestión de las comidas sea de dos veces al día, con mucha suerte, tres veces. El alto nivel de trabajo que el caballo tiene, crea un desgaste calórico que compensamos aportando más concentrado, ya sea en forma de piensos compuestos o en grano pues de lo contrario el animal adelgaza. Además tenemos un animal estresado, que viaja, compite o está en periodo de montas, así que el heno lo come mal pero el pienso le encanta, de modo que le damos más pienso, que es lo que mejor me come y si no me adelgaza. Ya tenemos el círculo vicioso de las úlceras, creado. Un animal que cubre sus necesidades energéticas con pienso, no comerá el heno, necesario para tamponar el ácido.

Así que para evitar las úlceras, tendremos que cambiar los hábitos alimenticios y de manejo en nuestra cuadra:

úlceras gástricas en caballos de alto rendimiento-Arábigan

Lo ideal sería que el animal pastase el resto del tiempo que no dedica a entrenar o competir, y si esto no es posible, hay que conseguir que el animal coma heno en el box durante la mayor parte del día y cuando digo comer me refiero a eso…comer, no consiste solo en que tenga el heno a su disposición todo el día, si solo lo pisotea, no hemos logrado nada. El cómo hacer para que el caballo lo coma, es tema para otro día. Si puedes cebar tres veces al día, mejor que dos y si es cuatro habrás conseguido méritos honoríficos a medalla de oro como entrenador o ganadero.

Cuando no puedas cambiar los hábitos alimenticios, de manejo o de entrenamiento, por las circunstancias que sean, tendrás que recurrir a la medicación ya bien como método de choque porque la úlcera ya está ahí, o como método paliativo durante la época de mayor estrés. Suelen ser tratamientos a medio plazo dependiendo de la gravedad del proceso en el que la parte de manejo y alimentación es tan importante como el tratamiento en sí.

El tratamiento:

La reducción de la acidez gástrica es el objetivo fundamental porque alivia los dolores y  crea un ambiente favorable para la recuperación de la herida en el estómago. De ahí que los tratamientos sean a medio plazo ya que debe renovar toda la mucosa estomacal deteriorada. Imaginemos que tenemos una herida profunda en la piel, además del tratamiento aplicado para que la herida no empeore, será necesario que renueve la piel desde sus estratos inferiores para que la herida desaparezca. Pues podemos pensar en las úlceras gástricas como una herida más o menos profunda, cuanto más profunda, más largo será el tratamiento.

La reducción de la acidez gástrica se logra atacando a 4 bandas con:

Inhibidores de la bomba de protones, Antagonistas de receptores de histamina tipo 2 o H2, Antiácidos y Protectores de mucosa. (No te asustes ahora aclaramos todos estos “palabros”)

Inhibidores de la bomba de protones: El más conocido, el omeprazol, pueden detener la secreción de ácido clorhídrico 24 horas.

Antagonistas H2: cimetidina y ranitidina. Suprimen la secreción de ácido durante 8 horas.

Protectores de mucosa: Sucralfato . Se adhiere a la herida favoreciendo la secreción de moco protector y la renovación de las células.

Antiácidos: hidróxido de aluminio e hidróxido de magnesio. Neutralizan el ácido existente. Lo malo es que solo lo hacen por 2 horas.

Equilibrio forraje- concentrado Arábigan

Resumiendo.

Los caballos deben de comer de modo continuo, con una alimentación adecuada y equilibrada en relación forraje/ concentrado.

Se debe evitar al máximo su stress.

Si por alguna causa, como es el entrenamiento de alto rendimiento, no puedes realizar los cambios oportunos para reducir la formación de úlceras o el caballo ya tiene úlceras, existen tratamientos efectivos y su éxito dependerá de la rigurosidad con que lo apliques.

Si puedes hacer que tu caballo pase al pasto después del trabajo y esté allí el mayor tiempo posible tendrás mayor porcentaje de éxito en el tratamiento, por algo le llaman el Doctor Prado.

Ulceras en caballos- Arábigan.com

Si observas alguno de los síntomas descritos y en tu cuadra el manejo es más de boxes que de pastos, no dudes en llamar a tu veterinario, él hará un diagnóstico preciso y te dará el tratamiento más adecuado a tu caballo en particular.

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

Danos tu opinión

Arábigan

Artículo realizado por Luz González: Licenciada en Veterinaria y Máster en Dirección de Marketing Digital y Comunicación Empresarial.

4 thoughts on “Ulceras gástricas en caballos: El enemigo silencioso

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *